sábado, 19 de abril de 2014

Reflexiones que queman por dentro

Las aguas tibias y las parejas frías no calientan ni los pies. El calor del fuego hace milagros, aunque no estén reconocidos por el vaticano.

Desde A Coruña - Galicia (España), para cualquiera que siga este espacio en texto, voz o vídeo desde cualquier lugar del mundo...


En este tiempo en que la religión, la montaña y la playa son protagonistas, se me enciende la sangre pensando en que no valen paños tibios en estos tiempos para restañar la sangre que corre en silencio mediático; se me enciende pensando que la revolución necesaria, aun la incruenta, incluso la que nace en los cristianos de base, se diluye en una sociedad que es capaz de cerrar un proceso revolucionario por vacaciones. Nos hemos vuelto blandos, pusilánimes, miedosos, corderos silenciosos que se adormecen facilmente arrullados por el lobo mientras su sangre corre en el duermevela.



La claridad mental de la colectividad es fruto de la reflexión de los individuos, del diálogo abierto y el paso del tiempo. Todos los caminos se abren dando un primer paso y yo procuro cada día abrir camino en la medida de mis posibilidades.

En la arena de este circo nos veremos, detrás de la cámara, con el bolígrafo en la mano, estaré como testigo cuando las circunstancias lo permitan, pero no esperes de mi solo la simple observación, a menudo estaré en la procesión y tocando las campanas...

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