miércoles, 18 de junio de 2014

Afortunadamente Madrid no tiene mar

Ser muy popular es sin duda manifiestamente peligroso, eso cabe deducir de que se defienda Madrid por tierra , por aire (incluso el subsuelo, algo habitual) y ¿por mar...? No, evidente no es necesario, pero solo porque Madrid no tiene de eso, salvo que pretendan militarizar el estanque del retiro y el Manzanares...

¿Será que se despliega allí la marina por si acaso...? Ya imagino el rocambolesco espectáculo de desplazar patrulleras y submarinos e imagino algo tipo destructor estelar de la guerra de las galaxias para la faena. La imaginación, como la popularidad, es lo que tiene. Vuela, pero requiere casco por cuestión de seguridad e higiene. Justo el mismo riesgo que entraña expresar opinión a grito pelado en lugar inconveniente o escribir lo que "no se debe" sobre quién debe tolerar pero no quiere.

Desde A Coruña - Galicia (España), para cualquiera que siga este espacio en texto, voz o vídeo desde cualquier lugar del mundo...

¿De qué estoy hablando...? Evidentemente de las medidas de protección que se están tomando para proteger a Felipe VI de Borbón y señora, que tal será si no cambian el nombre por sorpresa sus futuras Majestades, en el desfile que seguirá a la coronación.

La popularidad es lo que tiene. Madonna o George Clooney sin duda tienen que protegerse en igual medida del fervor desmedido y desatado de l@s fans portador@s de servilletas para que se las firmen cuando van a tomar el café Nespresso.

El café Nespresso, sin azucar por favor, con una punta de sal, al estilo de la marina, que me voy a llevar mi flotador y el patito de goma para vadear el manzanares con seguridad en mi camino hacia el evento.

Viajaré a Madrid, faltaría más (modo ironia ON), con mi bandera fabricada en masa en Taiwan o en Valladolí, como es patriótico deber!!! bien documentado y registrado, con el permiso de desplazamiento interior firmado por el cura de mi pueblo (dando fe de mi bonhomía), sellado y firmado por mi delegado de gobierno y el carnet entre los dientes en toda hora... No vaya a ser (¡¡¡Jesús!!!) que me tomen por un peligroso perroflauta republicano y antisistema y termine en comisaria de camino a Soto del Real...

La claridad mental de la colectividad es fruto de la reflexión de los individuos, del diálogo abierto y el paso del tiempo. Todos los caminos se abren dando un primer paso y yo procuro cada día abrir camino en la medida de mis posibilidades.

En la arena de este circo nos veremos, detrás de la cámara, con el bolígrafo en la mano, estaré como testigo cuando las circunstancias lo permitan, pero no esperes de mi solo la simple observación, a menudo estaré en la procesión y tocando las campanas...

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