martes, 12 de agosto de 2014

España: Cristales rotos. Abriendo paso a los saqueadores de tumbas

La realidad se abre paso hasta nuestros ojos de modo inexorable, invadiendo el espacio de la vida cotidiana, el espacio público, el de los negocios, el de las casas particulares, el de los hospitales; ningún espectáculo, ninguna venda, ningún dedo la pueden tapar.

Desde A Coruña - Galicia (España), para cualquiera que siga este espacio en texto, voz o vídeo desde cualquier lugar del mundo...

Los cambios se hacen tan evidentes en la sociedad española, en su realidad cotidiana, en el espacio público y privado, que nada los puede ocultar, ni siquiera la ceguera voluntaria por miedo al vacío...

Ya ni tu vergüenza o la palabrería política puede contenerla en nuestros espacios privados.

Ninguna espectáculo puede desviar la atención de las evidencias del desastre.

Estómagos y ojos que gritan el hambre y el miedo, negocios cerrados, escaparates vacíos, falta de stocks, precios que no crecen por miedo a perder clientes, raciones que menguan cuando ya no queda otro remedio, rebajas que no sirven para dar salida a lo que ya no se puede comprar, regalos de promoción para vender lo que no encuentra salida ni como producto ni como regalo, crédito que no llega a quien en verdad lo necesita, paro, cierres empresariales y, en el horizonte el vacío de las manos que ya ha volado a los ojos...

Letreros sin letras, baches que no se tapan, cristales rotos parcheados con cinta adhesiva, deterioro y abandono. Ocurre tanto en los espacios públicos como en el privados...

Frente a ello la opulencia desvergonzada, el descaro mediático ante los focos de los fotógrafos, las fiestas desenfrenadas públicas o "exclusivas" y los desfiles de cabezas cortadas por la vía judicial o política, reales o meramente espectaculares, las multas y la represión física pura y dura. El despilfarro escandaloso, las tiendas de lujo que abren y las pequeñas tiendas de barrio que cierran, los centros comerciales que se acumulan, los hospitales públicos que se cierran y los privados que se abren, la muerte que se pasea en su nueva tierra disfrazada de pudor político que no siente, que nunca ha sentido.

Se apaga la voz de las calles en espera de las manos, crece la presión sobre los juzgados, las oficinas del paro, las colas de los comedores sociales y las urnas llaman  a gritos a las alternativas en lugar de a la alternancia. Lucha o muere en silencio pero no te quejes esperando la redención de la mano de los dioses del Olimpo que solo te ofrecen la rendición y la huida bajo su mirada altiva y su cetro.

El contrato social está roto, míra a la realidad de frente y escríbe uno nuevo antes de que la sangre llegue a las calles y a tus manos, en tu tierra o en la de otros, por cuenta y en beneficio de quien lo ha convertido en papel mojado sin redención posible salvo la de romperlo en mil pedazos por dignidad.

La claridad mental de la colectividad es fruto de la reflexión de los individuos, del diálogo abierto y el paso del tiempo. Todos los caminos se abren dando un primer paso y yo procuro cada día abrir camino en la medida de mis posibilidades.

En la arena de este circo nos veremos, detrás de la cámara, con el bolígrafo en la mano, estaré como testigo cuando las circunstancias lo permitan, pero no esperes de mi solo la simple observación, a menudo estaré en la procesión y tocando las campanas...

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