martes, 19 de agosto de 2014

España municipio a municipio: Una necesidad social, unos objetivos comunes y una hoja de ruta que hemos de escribir

Lo que el 15 de Mayo en España nos llevó a muchos ocupar las calles (manifestación y posteriores acampadas) y nos ha sostenido a los largo de estos tres años en cada lucha concreta en el frente social, nos llevó luego al frente judicial y por fin ahora al político por la vida de las urnas, sin renunciar por ello a la defensa directa en las calles ante autoridades, empresas e instituciones de cada caso de los derechos sociales de cada persona nos reclama de modo ineludible.

Hoy en día se está haciendo un enorme esfuerzo de confluencia de ciudadanos, organizaciones, plataformas, sindicatos y partidos comprometidos para crear un frente único que, desde la ciudadanía que nos une, y espero que sin que las siglas rompan la unidad, una alternativa política de oposición a los abusos del poder.

La experiencia de estos tiempos en las luchas sobre el terreno me ha demostrado que compartimos muchos objetivos comunes. Espero ver que esta capacidad de lucha compartida en las calles cristalice en una capacidad de compartir lucha política por aquello que nos une sin que aquello que a unos u otros nos diferencia sea obstáculo para la consecución del bien común.

Desde A Coruña - Galicia (España), para cualquiera que siga este espacio en texto, voz o vídeo desde cualquier lugar del mundo...

El 15 de Mayo de 2011 se hizo notar, planteado apenas por un grupo de defensores de derechos indignados y un reclamo bien organizado, un efecto demoledor; de una movilización puntual que pretendía mover y unir voluntades de protesta, surgió un efecto inesperado cuya represión desmedida provoco un efecto dominó: Las acampadas y asambleas del 15M en las capitales de provincia y muchas grandes y pequeñas localidades de todo el país, la larga lucha pacífica en las calles, los juzgados y al fin las urnas  por nuestros derechos.

Hoy, a pesar de la resistencia tenaz de los grandes partidos, de su empeño en ignorarnos primero y reprimirnos después en las calles por la fuerza bruta, por la vía judicial y administrativa con multas y condenas y desde el parlamento con leyes propias de tiempos de amargo recuerdo, a pesar del agotamiento y la espada de Damocles del miedo que amenaza con aplastar cualquier asomo de dignidad hemos avanzado de nuevo.

De la protesta hemos pasado al frente judicial y político (urnas) en todos los asuntos que aquel día nos llevaron a las calles y es que en verdad los motivos que nos llevaron a las calles el 15 de mayo no solo no han desaparecido, se han agravado por los hechos, pero más si cave por las actitudes de quienes desde el poder o la oposición mayoritaria ni han estado a la altura de las circunstancias ni han demostrado la mínima consideración y respeto por aquellos que han sufrido sus abusos, desprecios, prepotencia y lo peor, su burla y desprecio.

Tres años después de aquel 15 de Mayo, hemos encontrado un modo de canalizar de modo contundente lo que lasconsciente o inconscientemente muchos estábamos deseando: Luego del Indignaos! hemos llegado al comprometeos! y al fín, aun en algunos casos contra nuestras propias convicciones, hemos visto abierto el camino de la derrota política de aquellos cuyos modos de hacer política y sus nefastos efectos sociales despertaron nuestra ira.

¿Como llamar a esta nueva fase? Tal vez tu que me lees puedas contestar a esta pregunta. Yo sinceramente no me siento capaz ahora mismo de encontrar una única palabra, pero sin duda en ella debería incluirse todo aquello que se reclamaba el 15 de mayo. Tal vez el camino sea largo y dificil, pero si se alcanza un avance en cada uno de los objetivos planteados sin duda habrá sido un gran avance.

Tus convicciones, tu voluntad y solidaridad con la colectividad son la fuerza que, superando el individualismo feroz, nos devolverá al verdadero estado social y democrático de hecho y de derecho, aquel en que todos tengamos voz y fuerza de decisión desde el respeto.

La claridad mental de la colectividad es fruto de la reflexión de los individuos, del diálogo abierto y el paso del tiempo. Todos los caminos se abren dando un primer paso y yo procuro cada día abrir camino en la medida de mis posibilidades.

En la arena de este circo nos veremos, detrás de la cámara, con el bolígrafo en la mano, estaré como testigo cuando las circunstancias lo permitan, pero no esperes de mi solo la simple observación, a menudo estaré en la procesión y tocando las campanas...

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