sábado, 27 de septiembre de 2014

La desmemoria colectiva Vs la memoria colectiva ¿Quien y como construye o deconstruye la historia?

El conocimiento de la historia, no solo la de pasados cincuenta años, nos enseña sobre la naturaleza humana, sobre lo que podemos esperar que ocurra mañana. También nos enseña como hemos de planificar políticamente el futuro para procurar los cambios sociales necesarios en cada momento. La buena fe en las actuaciones es cuestión personal, pero su supervisión es cuestión social cuando de política se trata. ¿Que papel juegan los medios en está tarea?

Desde A Coruña - Galicia (España), para cualquiera que siga este espacio en texto, voz o vídeo desde cualquier lugar del mundo...
La memoria social es una tarea ingente, difícil de abarcar, difícil de construir con imparcialidad, difícil de transmitir a una sociedad abrumada y desbordada por la avalancha de información diaria de hechos cercanos o lejanos a su experiencia que dificilmente puede integrar sin sentirse desbordado. Como entonces va a tenerla en cuenta en su toma de decisiones que afectan a la colectividad?

Creo firmemente que algún medio tendría que asumir la tarea de seguir los hilos de noticias de forma ordenada para tenerlos actualizados hasta su resolución y asentarlos cuando proceda, tras su resolución, como ladrillos que construirán la memoria colectiva.

En este momento no veo que se haga esta tarea, y si se hace, permanece fuera del alcance de la mayoría social. La cadena de captación, elaboración, transmisión y consolidación, que debería ser tarea de los medios de comunicación, se ve a menudo rota antes de llegar a su última fase.

El ansia de novedad para captar la atención o alejarla de otras noticias atropella con sus prisas a los criterios de relevancia y anula a menudo la necesaria consolidación. Los ladrillos son destruidos por la intemperie antes de sumarse al muro o se incorporan precipitadamente a el sin tener en cuenta criterios de relevancia y calidad en la elaboración. Construimos un muro cuyas piezas a menudo son débiles, irrelevantes e inconsistentes. El muro de la historia parece muy a menudo el muro de la histeria y el aprendizaje no se consolida, la historia repite sus errores y el precio se paga a menudo en sangre.

La claridad mental de la colectividad es fruto de la reflexión de los individuos, del diálogo abierto y el paso del tiempo. Todos los caminos se abren dando un primer paso y yo procuro cada día abrir camino en la medida de mis posibilidades.

En la arena de este circo nos veremos, detrás de la cámara, con el bolígrafo en la mano, estaré como testigo cuando las circunstancias lo permitan, pero no esperes de mi solo la simple observación, a menudo estaré en la procesión y tocando las campanas...

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