domingo, 26 de octubre de 2014

Connivencia: paralelismos entre la informatica y la politica. Somos como somos, predecibles, manipulables hasta cierto punto

La naturaleza humana en su interacción con el medio natural y social repite sus esquemas de relación  y lo mismo ocurre con sus creaciones artificiales.

Desde A Coruña - Galicia (España), para cualquiera que siga este espacio en texto, voz o vídeo desde cualquier lugar del mundo...

En informática un sistema operativo como windows tiene herramientas de reordenación de información para acceso optimo. Preservan el funcionamiento del sistema en un nivel de eficiencia tolerable, pero no pueden evitar la degradación gradual y los puntos críticos que llevan a una crisis y a una evolución (evolución del sistema para adaptarse a los cambios) o a una revolución (cambio drástico, ya sea del concepto del sistema o más radical con la creación de uno completamente nuevo).

En el esquema social esto se repite con sus propias pecualiaridades. Los sistema políticos que pretenden controlar la evolución social, la actividad industrial, la economía como herramienta a través del dinero (real o ficticio), las naciones y sus interacciones de toda índole. Todo ello se interpreta o rige con diversos sistemas y entre ellos. Siempre hay un sistema de interacción global, planificado o no, cambiante, adaptativo hasta su degradación crítica en las diferentes escalas.

En este sistema, en este país hay una connivencia objetiva entre el sector empresarial y el poder político, independientemente de su color ideológico, de sus concepciones metodológicas acerca del manejo de las interacciones sociales, política, económicas, empresariales a todos los niveles territoriales.

Hay un curioso paralelismo entre la informática y la política en el sentido más amplio de esta última que incluye el gobierno de las interacciones sociales, laborales, económicas, sociales, que encuentran su culmen en un contrato social a nivel de una unidad política de gobierno a cualquier escala.

En ambas hay sectores inamovibles, que solo pueden ser cambiados de posición o eliminados con la supresión del propio sistema sustituyéndolo por uno nuevo, cuya concepción, si pretende éxito duradero ha de adaptarse a la naturaleza humana y sus interacciones.

El poder industrial, inmobiliario, económico, mediático,..., todos ellos, se arriman al poder político y vicevers. No se aproximan a un color político determinado, se aproximan al poder cualquiera que sea el color político y tienen horror al conocimiento publico de sus recursos, de su uso de los paraísos fiscales, de sus acuerdos implícitos con el poder. Se ocultan mimetizándose dentro de las estructuras legales para ser transparentes para la supervisión estatal explicita y su cometen un desliz visible que se hace publico sufren un proceso transparente para la opinión publica y los medios de desaparecer antes de que el conocimiento cristalice en acciones de la ciudadanía. Cuando este esquema se rompe accidentalmente o de modo provocado, saltan las chispas y se buscan cabezas de turco para recuperar la estabilidad en el control social y mediático recurriendo a cuantas medidas sea preciso... La inercia social, legal e institucional contribuye a ello, también contribuye a ello el deseo de los individuos de conservar su status quo.

La prensa libre es pura utopía, es la encarnación de la propaganda del sistema que solo cambia de signo a conveniencia cuando es necesario para seguir absorviendo recursos públicos y/o privados, algo de lo que adolece el ciudadano en los tiempos presentes. El poder, los poderes, ahora como siempre, han creado su particular ascua a la que todos los sectores industriales, económicos, sociales  y políticos procuran arrimar su particular sardina.

El cambio de tornas de la inclinación mediática mide mejor que ningún otro parámetro la posibilidad de cambio de tercio político, social, económico, empresarial...

Unos y otros colores artificiosos y artificiales del sistema se alternan en el bipartidismo que de facto gobierna en España, para absorver recursos, crear leyes a medida y romper cualquier iniciativa rupturista del ciclo dual de "derecha" e "izquierda"...

La verdadera izquierda vive en las calles, hierve en las protestas sociales espontaneas y aun mas y mejor, crece en los silencios que cazan a la espera en el sueño de que la sociedad en general perciba el verdadero color de la política y los grandes negocios que, ajenos a los vaivenes económicos y políticos se mantiene bajo el manto de la monarquía, una institución por naturaleza profundamente antidemocrática, que solo ha cambiado su capa por una nueva de color falsamente social y representativo cuando en realidad solo es el manto que cubre y esconde bajo  una imagen de cuento de hadas una  sociedad pre-democrática con feroces instintos de depredación económica y social sin concesiones a nada mas allá de la apariencia de estado social y democrático de derecho.

Colombia, al contrario que España nunca ha pretendido tal disfraz, solo lo mantiene bajo el titulo de república, pero no se cubre con el manto del estado social, solo con el del estado de derecho, lo de social es un añadido, un parche... España se define por el contrario desde la transición, a través de la constitución surgida de la transición, como estado social y democrático de derecho.

La farsa esta servida y, solo bajo las circunstancias de profunda crisis social inducida por la desregulación programada de los sectores productivos y la economía, solo entonces, se puede ver que el rey pasea desnudo por las calles, que su traje, su capa de apariencia democrática solo es una apariencia falaz.

Las fotos de las amistades reales, políticas, económicas o simplemente personales, son mas congruentes con la realidad que a ojos críticos no es nada dificil de ver en estas circunstancias exceptionales, pero si en las ordinarias... Las mayorias de estómagos llenos cierran los ojos  a las fricciones sociales, a las perdidas de derechos de las minorias y a cualquier derecho irrespetado que no sea crítico para el conjunto de la sociedad. Por contra, las mayorias hambriéntas los abren, utilizan el pensamiento crítico a nivel social y llevan a las revoluciones.

La claridad mental de la colectividad es fruto de la reflexión de los individuos, del diálogo abierto y el paso del tiempo. Todos los caminos se abren dando un primer paso y yo procuro cada día abrir camino en la medida de mis posibilidades.

En la arena de este circo nos veremos, detrás de la cámara, con el bolígrafo en la mano, estaré como testigo cuando las circunstancias lo permitan, pero no esperes de mi solo la simple observación, a menudo estaré en la procesión y tocando las campanas...

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